Por
qué votar
CERRAZON
A LA POBREZA
"A
río revuelto..." En España, el llamado Periódico Global, pone el dedo en
la llaga:
-Quieren
revertir reformas educativas, como enseñar desde las aulas a cerrar los ojos
ante las controversias de la riqueza, la pobreza y los conflictos sociales.
En
la educación, el mayor de los problemas y desafíos humanos, las ideologías
tienen opiniones enfrentadas en todo el mundo.
Por
supuesto que esto es un tema de cultura electoral, al enseñarnos cómo se
plantean los cambios nacionales en las campañas y de qué manera aterrizan en
los hechos.
La
derecha española en las pasadas elecciones de mayo y noviembre nunca ofreció
nada. Raras elecciones, sin oferta electoral; y lo poco que ofreció, como no
afectar las políticas sociales, ni aumentar la austeridad, ha resultado lo
contrario.
Saber
qué harán las ideologías en el poder es clave: La derecha, el centro y la
izquierda, nunca eligen el mismo camino para prosperar, por mucho que
aparentemente cabildeen sus políticas públicas, en efímeras reuniones como las
de Rajoy con Rubalcaba, o de Calderón con los partidos políticos en México.
Regresemos
ahora al editorial que nos pregunta qué tan abiertas son nuestras mentes, o
como se interrogara Federico Nietzsche, el filósofo alemán que tanto vómito
provocaba a mi maestro Rafael Arles, y que decía:
"¿Cuánta
dosis de verdad es capaz de soportar el hombre?"
Es
muy interesante observar en este editorial de El País que su editor no menciona
para nada el nombre del ministro de Educación de Mariano Rajoy: ese es el
tamaño de la aversión que el periódico siente por ese funcionario.
Luis
Gómez, analista del mismo informativo, lo describe en su artículo "Un
ministro demasiado ácido", como "un soberbio de mente
brillante". Se trata del comunicador, encuestador y consultor, José
Ignacio Wert '62.
Fíjese
Usted, ocasional lector, qué piensa el Partido Popular de la educación en
España. El ministro Wert declaró que “hay 79 universidades españolas, mientras
que California tiene solo 10”, cuando en realidad son 146.
Eso
insultó a los rectores españoles y que le cancelan una cita que tenían con él,
lo dejaron plantado. Es “un liberal políticamente derechizado”, pero el último
de la baraja de Rajoy, según Gómez.
"También
confundió un libro de texto con un ensayo para criticar la asignatura de
Educación para la Ciudadanía", dice el articulista. Y este es
precisamente, el tema que aborda el editorial de El Periódico Global. Veámoslo.
El
País
dice
en su editorial:
EDUCAR
PARA ASENTIR
Cuando
ya parecía asentada en las aulas y su enseñanza se desarrollaba libre de
litigios judiciales y tensiones partidistas, la asignatura de Educación para la
Ciudadanía vuelve a estar en el centro de la pugna política. Introducida en
2006 para permitir que los escolares puedan formarse como ciudadanos
responsables y comprometidos en una sociedad democrática y globalizada, su
contenido va a ser modificado de nuevo. Tres comunidades (Andalucía, Cataluña y
País Vasco) han anunciado su rechazo y su intención de no aplicar los cambios.
El
ministro de Educación ha justificado los cambios en la necesidad de que el
temario “esté libre de cuestiones controvertidas y susceptibles de
adoctrinamiento ideológico”, pero lo que hace la reforma es suprimir unos
contenidos que molestan por razones ideológicas al PP o a los sectores más
integristas de la Iglesia católica, como las referencias a la homofobia o las
desigualdades sociales y de género, para introducir otros, como la defensa de
la iniciativa privada, que no son menos ideológicos y que también se prestan al
adoctrinamiento.
Puede
estar bien incorporar nuevos contenidos como el “deber de transparencia en la
gestión pública”, pero no a costa de suprimir otros como la relación entre
“riqueza y pobreza”. Con la excusa de evitar controversias, se eliminan o
edulcoran contenidos que tienen que ver con las desigualdades o los conflictos
sociales, pero se introducen otros como “el terrorismo”, “el fanatismo
religioso” o “los nacionalismos excluyentes” igualmente controvertidos, de modo
que lo que en realidad hace el PP es sustituir unas cuestiones controvertidas
por otras más gratas a su ideología.
Pero
la pretensión misma de justificar los cambios en aras a evitar “controversias”,
aunque en realidad no sea eso lo que hace, supone toda una declaración de
intenciones sobre cómo se concibe la asignatura. Pretender que cuestiones como
la desigualdad o la homosexualidad deben salir del aula significa impedir la
función educadora de la escuela. Educar es preparar para la vida y, aunque se
ignore en el aula, en la vida hay pobreza y desigualdad, y los escolares
tropezarán con ella y algún día se relacionarán con personas homosexuales, o lo
serán ellos mismos. Abordar estas cuestiones “controvertidas” les ayudará a
hacerse un criterio, a madurar y a respetar la diferencia. A ser, si quieren,
ciudadanos comprometidos. Aceptar la controversia es educar para ejercer una
ciudadanía crítica. Evitarla es educar para el asentimiento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario